“La ley antitabaco y el riesgo de los fumadores pasivos”
“El riesgo incrementado de sufrir determinadas enfermedades sobre todo cardiovasculares y cancerÃgenas a que se ven sometidos los fumadores pasivos no es ni mucho menos desdeñable. Más aún si calculamos que unos 6 millones de habitantes de nuestro paÃs pueden hallarse en esa situación, en mayor o menor grado. Nuestras autoridades están obligadas a reducir este riesgo no deseado y prevenible y la ley antitabaco deberÃa ser uno de los instrumentos más útiles (…).
En la actualidad, un 75% de la población española es no fumadora, lo que corresponde a una abrumadora mayorÃa. Hasta hace pocos años se hablaba del riesgo de las personas no fumadoras de manera algo empÃrica sin que existieran datos cientÃficos evidentes, por la dificultad de su obtención y elaboración. Sin embargo, durante los últimos años se han elaborado esos datos, basados sobre todo en las Encuestas de Salud nacionales que recogen los hábitos de salud, incluyendo el fumar y la diferenciación en fumadores, no fumadores y ex fumadores. Estos datos se correlacionan con los registros y estadÃsticas de mortalidad y enfermedad.
Un primer dato importante que ya conocemos, procedente de Alemania y Reino Unido, es que un 12% de la población no fumadora se halla expuesta al humo del tabaco en su hogar, afectando ello sobre todo a mujeres y a mayores de 65 años y que si se añade la exposición en el lugar de trabajo, este porcentaje de expuestos llega al 20% del total de no fumadores. O sea que una de cada cinco personas no fumadoras inhala el humo del tabaco como si fumara, pues aun con un número reducido de cigarrillos al dÃa, el riesgo existe. A partir de los estudios citados en esos paÃses, se ha calculado que ello trae como consecuencia unas 2.600 muertes de personas no fumadoras al año por enfermedades del corazón en Alemania y otros 3.800 casos de infarto que no llegan a fallecer. En el Reino Unido se han calculado 5.500 muertes anuales.
Recientemente, en nuestro paÃs y concretamente en Cataluña, investigadores de la Agencia de Salud Pública y del Instituto Catalán de OncologÃa con la misma metodologÃa, han calculado más de 1.200 muertes por enfermedades cardiovasculares y por cáncer de pulmón en no fumadores debidas al humo del tabaco en el hogar y/o en el trabajo, cifra que calculan que podrÃa elevarse a 3.000 si se añadiera el daño atribuible a la inhalación del humo del tabaco en los lugares de ocio (…).
Todos los datos aportados y otros similares nos inducen a solicitar, siguiendo la campaña emprendida por el Comité Nacional de Prevención del Tabaquismo que la prohibición de fumar se extienda sin excepción a todos los espacios públicos, tal como se ha hecho en otros paÃses europeos. Como conclusión nos gustarÃa resaltar que todos debemos unir nuestros esfuerzos para conseguir reducir el riesgo de las personas no fumadoras aunque la responsabilidad final sea de nuestras autoridades sanitarias quienes deberÃan realizar acciones conjuntas y no discrepantes como ocurre en la actualidad, para lograr mejorar este problema de salud pública”.
José A. de Velasco
Fuente: Las Provincias (22 de enero de 2008). Sección Opinión
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